Buscar este blog

sábado, 20 de agosto de 2011

HOY TE VI

Hoy te vi, tan hermosa y radiante tu sonrisa fue brillante, tu mirada resplandeciente y mi amor alucinante. Hoy te vi como una diosa parecías tan precisa, y yo un loco enamorado al que dejaste asombrado. Hoy te vi volando como un ave mi jardín figurabas al más precioso jazmín, te dije hola, y me puse a temblar porque tu belleza me hace suspirar. Hoy vi esos ojos tan bellos que brillan como los destellos, soy presa de tu corazón, soy un enamorado sin razón.

WYD: Holy Mass at the Almudena Cathedral

AMOR MIO, MI AMOR

Amor mío, mi amor, amor hallado de pronto en la ostra de la muerte. Quiero comer contigo, estar, amar contigo, quiero tocarte, verte. Me lo digo, lo dicen en mi cuerpo los hilos de mi sangre acostumbrada, lo dice este dolor y mis zapatos y mi boca y mi almohada. Te quiero, amor, amor absurdamente, tontamente, perdido, iluminado, soñando rosas e inventando estrellas y diciéndote adiós yendo a tu lado. Te quiero desde el poste de la esquina, desde la alfombra de ese cuarto a solas, en las sábanas tibias de tu cuerpo donde se duerme un agua de amapolas. Cabellera del aire desvelado, río de noche, platanar oscuro, colmena ciega, amor desenterrado, voy a seguir tus pasos hacia arriba, de tus pies a tu muslo y tu costado. 
                                                                                                                                                                          Jaime Sabines.

DESEO

Sólo tu corazón caliente, Y nada más. Mi paraíso, un campo Sin ruiseñor Ni liras, Con un río discreto Y una fuentecilla. Sin la espuela del viento Sobre la fronda, Ni la estrella que quiere Ser hoja. Una enorme luz Que fuera Luciérnaga De otra, En un campo de Miradas rotas. Un reposo claro Y allí nuestros besos, Lunares sonoros Del eco, Se abrirían muy lejos. Y tu corazón caliente, Nada más.
                                                                                                                                 Federico García Lorca.

viernes, 15 de julio de 2011

TU

Tú mi gran suspiro,

tú la que me hace respirar,

tú la que con tu sonrisa me hace vibrar.



Tú, solo tú la dueña de mis pensamientos,

tú la que con tú mirada me hace soñar,

tú mi tesoro más preciado,

tú mi sueño mas hermoso.



Tú, solo tú la que inspira mis lindos poemas,

tú el sentimiento más bello de amor,

tú la mujer que enamoro mi pobre corazón.



Tú, solo tu la mujer que amo y que amare por siempre.

Amorosa anticipación

 Ni la intimidad de tu frente clara como una fiesta ni la costumbre de tu cuerpo, aún misterioso y tácito y de niña, ni la sucesión de tu vida asumiendo palabras o silencios serán favor tan misterioso como el mirar tu sueño implicado en la vigilia de mis brazos.

Virgen milagrosamente otra vez por la virtud absolutoria del sueño, quieta y resplandeciente como una dicha que la memoria elige, me darás esa orilla de tu vida que tú misma no tienes, Arrojado a quietud divisaré esa playa última de tu ser y te veré por vez primera, quizá, como Dios ha de verte, desbaratada la ficción del Tiempo sin el amor, sin mí.

                                                                           Jorge Luis Borges.

jueves, 14 de julio de 2011

Cómo escribir y cómo no escribir poesía Una Premio Nobel te lo explica: Wislawa Symborska

Durante tres décadas, la afamada poeta Wislawa Szymborska escribió una columna en el periódico polaco Vida Literaria. En ella respondía las preguntas de personas interesadas en escribir versos. Esta selección es una muestra de esa paciente y prolongada pedagogía poética.













Para Heliodor, de Przemysl
Escribes: “Sé que mis poemas tienen muchos errores, ¿y qué con eso? No voy a parar a corregirlos”. ¿Y por qué no, querido Heliodor? ¿Será que para ti la poesía es sagrada? ¿O tal vez la consideras algo insignificante? Ambos modos de acercarse a ella son errados, y lo peor es que liberan al neófito de la necesidad de trabajar en sus versos. Es gratificante y placentero decir a nuestros conocidos que el espíritu se apoderó de nosotros el viernes a las 2:45 p.m. y comenzó a susurrarnos misteriosos secretos al oído. Lo hizo con tal vehemencia que escasamente tuvimos tiempo de anotarlos. Pero en casa, a puerta cerrada, corregimos con ahínco. Tachamos y revisamos esas expresiones que parecen de otro mundo. Los espíritus son una maravilla, pero hasta la poesía tiene su lado prosaico.
Para H. O., de Poznan, un posible traductor
El traductor no está obligado a serle fiel al texto únicamente. Debe dejar ver la belleza de la poesía conservando su forma y reteniendo, en la medida de lo posible, el estilo y el espíritu de la época.
Para Grazyna, de Starachowice
Quitémosnos las alas y tratemos de escribir con los pies sobre la tierra, ¿sí?

Para el señor G. Kr., de Varsovia
Necesitas un bolígrafo nuevo. El que tienes comete muchos errores. Debe ser extranjero.
Para Pegaso, de Niepolomice
En rima, preguntas si la vida tiene centavos. Mi diccionario responde que no.
Para el señor K. K., de Bytom
Utilizas el verso libre como si su libertad fuera absoluta. Pero la poesía (a pesar de lo que pueda decirse) es, era y será un juego. Y, como todos los niños saben, los juegos tienen reglas. ¿Por qué lo olvidan los adultos?
Para Putzka, de Radom
El aburrimiento debe ser descrito con gusto. ¿Cuántas cosas están ocurriendo en un día en el que no pasa nada?
Para Boleslaw L-k, de Varsovia
Tus dolores existenciales te vienen con demasiada facilidad. Ya hemos padecido suficiente desesperanza y nos hemos adentrado en las sombrías profundidades demasiadas veces. “Los pensamientos profundos –dice mi querido Thomas (Mann, por supuesto, ¿de cuál otro podría tratarse?)– deben hacernos sonreír”. Leyendo tu poema “Océano” nos descubrimos forcejando en un pozo poco profundo. Concibe tu vida como una aventura extraordinaria que te ha acontecido. Por el momento ése es nuestro único consejo.
Para Marek, también de Varsovia
Tenemos por fundamento la creencia de que todos los poemas que versan sobre la primavera quedan automáticamente descalificados. El tema ha dejado de existir en la poesía. Por supuesto, continúa desarrollándose como parte de la vida. Pero se trata de dos asuntos distintos.
Para B. L., de los alrededores de Breslavia
El miedo al discurso preciso, el esfuerzo constante por convertir todo en una metáfora, la inagotable necesidad de que en cada línea se demuestre que eres un poeta: éstas son ansiedades que acosan a todo poeta en formación. Pero pueden curarse si se descubren a tiempo.
Para Zb. K., de Poznan
A lo largo de su vida la mayoría de los poetas no han utilizado tantas palabras majestuosas como las que has apiñado en tres cortos poemas. “Patria”, “verdad”, “libertad”, “justicia”. Ese tipo de palabras no deben tomarse a la ligera. Sangre de verdad las recorre y la tinta no puede reemplazarla.
Para Michal, en Nowy Targ
Rilke advirtió a los jóvenes poetas que los temas majestuosos son difíciles y exigen una gran madurez artística. Les aconsejó escribir sobre lo que observan en torno a ellos y cómo viven cada día; sobre lo que se ha perdido y lo que se ha encontrado. Los animaba a utilizar lo que estaba a su alrededor como herramienta para desarrollar su arte; imágenes de los sueños, objetos del recuerdo. “Si la vida diaria te parece pobre –escribió–, no la culpes. La culpa es tuya. No eres tan buen poeta como para percatarte de su riqueza”. Este consejo te puede parecer superfluo y estúpido. Por eso sustentamos nuestro argumento con uno de los poetas más esotéricos del mundo de la literatura. ¡Observa cómo alaba las cosas ordinarias!
Para Ula, de Sopot
Definir la poesía en una frase... ¡vaya! Conocemos por lo menos quinientas definiciones, pero ninguna nos parece lo suficientemente precisa y abarcadora a la vez. Cada una expresa el sabor de su época. Un escepticismo de nacimiento nos impide dar una definición propia. Pero recordamos un hermoso aforismo de Carl Sandburg: “La poesía es el diario escrito por una criatura del mar, que vive en la tierra y desea volar”. ¿Será que él lo escribirá un día de estos?
Para L-k, de Slupsk
Requerimos más de un poeta que se compara con Ícaro que lo que el largo poema cifrado nos revela. Señor L-k, usted no cuenta con que el Ícaro de hoy en día tiene que elevarse sobre un paisaje distinto al de la antigüedad. Ve autopistas repletas de carros y camiones, aeropuertos, pasarelas, grandes ciudades, puertos modernos y costosos y demás cosas por el estilo. ¿No le pasaría por el lado un jet de vez en cuando?
Para T. W., de Cracovia
En el colegio no se pierde tiempo en un análisis estético de las obras literarias. Las temáticas centrales se estudian junto con el contexto histórico. Ese tipo de conocimiento es crucial pero no será suficiente para quien desee convertirse en un lector independiente, bueno; y menos aún para alguien con ambiciones creativas. Nuestros jóvenes corresponsales a menudo se sorprenden de que sus poemas sobre la reconstrucción de Varsovia después de la guerra, o acerca de las tragedias vividas en Vietnam, no sean lo suficientemente buenos. Están convencidos de que una intención honorable puede pasar por encima de la forma. Si quieres ser un buen zapatero no basta que te entusiasme el pie humano. Tienes que conocer tu material, tus herramientas, escoger el modelo correcto. Con la creación artística ocurre lo mismo.
Para el señor Br. K, de Laski
Tus poemas en prosa están impregnados de la figura del Gran Poeta que escribe sus extraordinarias obras llevado por la euforia del alcohol. Podríamos adivinar cuál es el personaje que tienes en mente, pero los apellidos no son el tema que nos ocupa en este último análisis. Nuestro interés se centra en la errada convicción de que el alcohol facilita el ejercicio de la escritura, envalentona la imaginación, agudiza el ingenio y realza otras funciones que entusiasman al espíritu bardo. Mi querido señor K, ni esta poeta, ni ninguno de los que conocemos y con seguridad tampoco los que nos son desconocidos, han escrito jamás algo de valor bajo la influencia del alcohol. Toda buena obra surge de un trabajo minucioso llevado a cabo en medio de los dolores de la sobriedad y sin ningún zumbido placentero rondando en la cabeza. “Siempre he tenido ideas, pero después del vodka me duele la cabeza”, dijo Wyspianski. Si un poeta consume alcohol, es entre un poema y el otro. Ésta es la cruda realidad. Si el alcohol promoviera la buena poesía, entonces cada tercer ciudadano de este país sería por lo menos un Hortensio. Nos vemos forzados a rebatir otra leyenda más. Esperamos que emerjas ileso de entre las ruinas.
Para E. L., en Varsovia
Quizá puedas aprender a amar en la prosa.
Para Esko, de Sieradz
La juventud es un período interesante en la vida de una persona. Si a las dificultades de la juventud les sumas la ambición de escribir, hay que tener un carácter fuerte para sobrellevar el estrés. Tener cualidades como la perseverancia, la rapidez, poseer un amplio bagaje literario, ser curioso y mirar con atención. Hay que saber tomar distancia de uno mismo, ser capaz de sentir el dolor ajeno, tener una mente crítica, sentido del humor y la irrompible convicción de que el mundo se merece: a) seguir existiendo, y b) más suerte de la que ha tenido hasta ahora. Los poemas que nos has mandado dejan ver un deseo por escribir pero no alguna de las cualidades antes mencionadas. Tienes bastante trabajo por delante.
Para Kali, de Lodz
“Por qué” es la combinación de palabras más importante en cualquiera de los idiomas de este planeta y es probable que ocurra lo mismo en las otras galaxias.
Para el señor Pal-Zet, de Skarzysko-Kamieanna
Los poemas que has enviado sugieren que no has logrado percibir una diferencia fundamental entre la poesía y la prosa. Por ejemplo, el poema titulado “Aquí” es meramente una descripción en prosa de un cuarto y sus muebles. En prosa una descripción así sirve a una función específica: presenta el escenario de la acción que viene. En un momento la puerta se abrirá, alguien entrará y algo pasará. En la poesía la descripción misma debe “suceder”. Todo se vuelve significativo, la elección de las imágenes, su disposición, la forma que toma en las palabras. La descripción de un cuarto ordinario debe aparecer ante tus ojos como el descubrimiento de ese cuarto, y la emoción contenida en esa descripción debe ser compartida por los lectores. De otra manera, la prosa se queda prosa, aunque te esfuerces en cortar oraciones en columnas de verso. Y lo que es peor, nada pasa.

REVISTA EL MALPENSANTE | Sede: Calle 35 Nº 14-27 | PBX: +57 1 320 0120 | FAX: +57 1 340 2808
Bogotá, COLOMBIA | Linea Atención al Cliente: 018000-120-105


miércoles, 15 de junio de 2011

A 25 años de la muerte de Jorge Luis Borges

Se cumple un cuarto de siglo de la muerte de Jorge Luis Borges, uno de los mayores poetas y escritores de relatos breves del siglo XX.



El mayor en castellano, sin duda, y pocos de los que vinieron después han podido mantenerse alejados de su sombra. El maestro está en todos.



Pero, en parte, la vigencia de los textos borgianos no se debe a que otros mantengan viva su llama, sino a las inquietudes del propio Borges.



“Él siempre estuvo preocupado por la circulación de la cultura, fue anticipatorio de lo que íbamos a vivir, y por eso ahora le entendemos mucho mejor. El Aleph, por ejemplo, es totalmente anticipatorio”, razona desde el otro lado del teléfono el escritor Ricardo Piglia, ganador este año del Premio Rómulo Gallegos por Blanco Nocturno.



Las obras del gran cuentista argentino son como el buen vino, sí, y lo recalca otro de sus paisanos, el periodista y escritor Matías Néspolo: “Borges es una gran paradoja. Un autor del XXI que nació en el XIX”.

sábado, 11 de junio de 2011

VICENTE ALEIXANDRE

RESEÑA BIOGRAFICA
"...Oh tú, mármol de carne soberana. Resplandor que traspasas los encantos..."















Poeta español nacido en Sevilla en 1898.

Su infancia transcurrió en Málaga, y aunque desde los trece años se trasladó con su familia a Madrid,

el mar dejó una profunda huella en su poesía. Fue profesor de Derecho Mercantil y miembro de la Real Academia Española desde 1949.

Es uno de los grandes valores de la poesía del siglo XX.

Su primer libro, «Ámbito», fue publicado en 1928, al que siguieron, «Espadas como labios» en 1932, «Pasión de la tierra» en 1935, «Sombra del paraíso» en 1944, «Mundo a solas» en 1950, «Nacimiento último» en 1953, «Historia del corazón» en 1954, «Poemas de la consumación» en 1968, «Diálogos del conocimiento» en 1974y póstumamente «En gran noche» en 1991.

En 1934 fue Premio Nacional de Literatura y en 1977 recibió el Premio Nobel de Literatura.

Falleció en Madrid en 1984. ©

NOSTALGICO PRESENTE





 Parece una imagen surrealista formada por una extraña montaña de chatarra metalica que reposan como unos muebles descartados, rechazados.



Es nostalgico el presente de quienes fueron en años mosos de gran utilidad para la comprension del mundo del conocimiento.







Ningun rostro los mira hoy, son caras llenas de incertidumbre, abrumadas por el calor excesivo de un sol que brilla a lo lejos en el infinito firmamento.





Es una montaña que por primera vez asombra, que nos invita a sentir el frio helado de un cementerio aterrador.


Es un cemeterio de pupitres desechados por un punto de soldadura, por el oxido que corroe su existencia y hasta por un trozo de madera faltante.






Fotos tomadas en la Escuela Normal Superior Maria Auxiliadora
en Girardot, Cundinamarca, Colombia


MIGUELANGEL ASTURIAS

El señor presidente (fragmento)

" Los pordioseros se arrastraban por las cocinas del mercado, perdidos en la sombra de la Catedral helada, de paso hacia la Plaza de Armas, a lo largo de calles tan anchas como mares, en la ciudad que se iba quedando atrás íngrima y sola. La noche los reunía al mismo tiempo que a las estrellas. Se juntaban a dormir en el Portal del Señor sin más lazo común que la miseria, maldiciendo unos de otros, insultándose a regañadientes con tirria de enemigos que se buscan pleito, riñendo muchas veces a codazos y algunas con tierra y todo, revolcones en los que, tras escupirse, rabiosos, se mordían.
(...)
Una aldea vino, anduvo por allí y se fue por allá, una aldea al parecer deshabitada, una aldea de casas de alfeñique en tuza de milperíos secos entre iglesia y cementerio. ¡Que la fe que construyó a la iglesia sea mi fe, la iglesia y el cementerio; no quedaron vivos más que la fe y los muertos! Pero la alegría del que se va alejando se le empañó en los ojos. Aquella tierra de asidua primavera era su tierra, su ternura, su madre, y por mucho que resucitara al ir dejando atrás aquellas aldeas, siempre estaría muerto entre los vivos, eclipsado entre los hombres de los otros países por la presencia invisible de sus árboles en cruz y de sus piedras para tumbas.
(...)
Las tumbas no besan a los muertos, ella no lo debía besar; en cambio, los oprimen mucho, mucho, como ella lo estaba haciendo. Son camisas de fuerza y de cariño que los obligan a soportar quietos, inmóviles, las cosquillas de los gusanos, los ardores de la descomposición. Apenas aumentó la luz incierta de la rendija un incierto afán cada mil años. Las sombras, perseguidas por el claror que iba subiendo, ganaban los muros paulatinamente como alacranes. Eran los muros de hueso...Huesos tatuados por dibujos obscenos. Niña Fedina cerró los ojos-las tumbas son oscuras por dentro-y no dijo palabra ni quiso quejido-las tumbas son calladas por fuera. 
"



El Poder de la Palabra
www.epdlp.com

EL ACTO LECTOR